La Abadía Valle Crucis está ubicada en el Valle Dee, a una milla y media hacia el norte de Llangollen, Denbighshire, al noreste de Gales.
La palabra “Crucis” se refiere al Pilar de Eliseg, el cual se encuentra muy cerca y posiblemente estuvo ahí por casi cuatro siglos antes de que la abadía se estableciera en 1201. La nueva fundación tenía como patrón a Madog ap Gruffudd Maelor, príncipe de Powys Fadog.

Los 40 hermanos, fueron acomodados en la parte oeste del claustro. Hubieron alteraciones posteriores (el número de hermanos declinó notablemente durante el siglo XIV), pero en un inicio contaron con un sótano en el extremo norte, una sala central y en refectorio al sur. Subiendo las escaleras, había dormitorios similares a los de los monjes del coro, los cuales se encontraban en el ala opuesta de la abadía. El refectorio, el cual compartía la cocina con el mismo refectorio de los monjes, fue reemplazado por una oficina para el cillerero.
Las acomodaciones de los monjes del coro, cerca de 20, se encontraban en el este y sur del lugar. El acceso desde la iglesia se hacía a través de una escalera de día, que se removía en las noches. Al costado de la iglesia, se encontraba la sacristía, donde guardaban las vestimentas y platos.
La Abadía Valle Crucis sufrió un grave incendio poco después de la muerte de su fundador, en 1236; rastros del incendio se encuentran a la vista en las piedras de la iglesia y del extremo sur. Se ha llevado a cabo una reconstrucción sustancial; sin embargo no se tiene claro si la restauración fue debido al incendio o a daños en las contiendas galesas.

Tal vez fue después del gran daño, a inicios del siglo XV, que la restauración se completó. Ciertamente, la belleza de la abadía aumentó y para finales del siglo, muchos poetas halagaron la hospitalidad de sus ambientes. Los pocos monjes que quedaron, se reubicaron en la parte oeste.
La prosperidad dela Abadía Valle Crucis estaba limitada en comparación con otras abadías inglesas y el Valle Crucis se disolvió en 1537. A finales del siglo XVI, la parte este se convirtió en una casa con cambios notorios. Muchas de las ruinas fueron modificadas y utilizadas como granjas. Hasta mediados del siglo XIX, se realizaron excavaciones e investigaciones en las ruinas.

Una muy fina colección de esculturas medievales se encuentran guardadas en la abadía y hay una pequeña exhibición que revela más sobre el Valle Crucis y la vida en él.

at 9:44 pm
hi esto es super patetico comprense un poni
okis!!! nos vemos en new york good bye