Como os dijimos en nuestro post anterior, en el que os comentamos un recorrido por la ciudad de Carmarthen, mientras esperábamos que llegara la hora de tomar el tren y continuar nuestro camino a Pembroke, nos dirigimos hacia el Mercado Histórico de Carmarthen, abierto de lunes a sábado de 9,00 a.m. a 17,00 h.

Este mercado es uno de los mejores recuerdos romanos que se guardan en la zona, pues sus origenes se remontan a la época en que Gales estaba bajo el dominio del Imperio Romano. La primera carta de comercio fue otorgada por el rey Enrique II en el año 1180. Desde entonces, los derechos a comerciar en este mercado han ido renovándose periódicamente por todos los reyes ingleses siguiendo la tradición de aquella frase famosa que Enrique II pronunció cuando le otorgó al priorato de la región este lucrativo derecho… “por la salvación de mi alma y la de mis sucesores“.
Sin embargo, el actual Mercado data del año 1981, cuando fue reconstruido siguiendo los cánones de la original torre del reloj.
Es éste un lugar muy original al que se puede acceder tanto desde un callejón entre King Street y Chapel Street, o bien desde Red Street, una calle a la que se llega por la comercial Lammas Street. El mercado principal, el que funciona a diario, se celebra bajo techado, pero el tÃpico mercadillo que se monta en las calles colindantes son los miércoles y sábados. Resulta curioso pasearse entre tanto puesto de artesanÃa, ropas, joyerÃa y sobre todo alimentación. Aquà podréis probar todo los productos locales, pero sobre todo no debéis dejar de probar los berberechos de Penclawdd y el jamón de Carmarthenshire.
Y asÃ, entre el tipicismo de su mercado histórico, y la tranquilidad de sus gentes, abandonamos Carmarthen con un grato recuerdo de una ciudad cuyo nombre en galés, Caerfyrdinn (la fortaleza de MerlÃn), ya recuerda a la leyenda que cuenta que aquà nació el mÃtico mago Merlin.
