En nuestro camino a Pembroke hicimos una breve parada en Carmarthen (como ya os contamos en otro artículo, sacando el billete de tren tienes la posibilidad de subir y bajar cuantas veces quieras en las estaciones intermedias).

Estación de Carmarthen

Llegar de Cardiff a Carmarthen por tren nos llevó 1 hora y 45 minutos. Por la pequeña estación del pueblo pasa un tren cada hora, así que no encontramos problemas para continuar posteriormente desde allí nuestro viaje a Pembroke.

La primera impresión que tuvimos de la estación fue la de haber llegado a un poblado del lejano oeste; en aquella estación terminal, solitaria y casi abandonada, faltaba solamente las típicas bolas polvorientas de rastrojos secos. La estación de tren de Carmarthen se encuentra al otro lado del puente que lo separa de la ciudad y que cruza el río.

Sin embargo, una vez que te introduces en las primeras calles te das cuenta de que Carmarthen es una ciudad muy acogedora en la que hay poco tráfico pero mucho ambiente. Sus calles son estrechas y muy comerciales, pero sobre todo es conocida por sus leyendas, ya que aquí se cuenta que fue en Carmarthen donde nació y vivió Merlín, el famoso mago de las historias artúricas.

En las afueras de Carmarthen se encuentra el Merlin’s Hill Center, desde donde se puede llegar paseando hasta el Fuerte de la Edad de Hierro que se encuentra en su cima y donde, al parecer, dicen que se encuentran enterrados los restos de Merlín.

Merlin Carmarthen

Fue en el año 1188 cuando Gerald de Gales mencionó por primera vez que Merlín había nacido en este lugar. Desde entonces distintas leyendas populares han hablado sobre una cueva que hay en Merlin’s Hill, aunque se haya oculta debido a un encantamiento convocado por la amante del famoso mago. Aún así, aún se pueden oír, en determinados momentos, el inquietante sonido de las cadenas de Merlín.